Cuando alguien que queremos atraviesa la pérdida de un ser querido, es común sentir que no sabemos qué decir o hacer. La buena noticia es que acompañar no exige palabras perfectas: exige presencia y respeto.

Estar presente vale más que tener la frase ideal

Muchas veces, por miedo a “decir algo equivocado”, terminamos por alejarnos. Sin embargo, lo que más sostiene a una persona en duelo es saber que no está sola. Un mensaje, una visita o simplemente acompañar en silencio puede significar mucho.

Qué ayuda

  • Escuchar sin apurar ni corregir lo que siente.
  • Validar sus emociones: “tiene sentido que te sientas así”.
  • Ofrecer ayuda concreta: “puedo llevarte algo de comer” o “te acompaño al trámite”.
  • Nombrar a la persona que falleció, si la familia lo recibe bien. Recordar también es acompañar.
  • Respetar los tiempos: cada duelo es único.

Qué conviene evitar

  • Frases que minimizan: “ya pasará”, “tienes que ser fuerte”, “al menos…”.
  • Apurar el proceso o comparar con otras pérdidas.
  • Desaparecer después de las primeras semanas, cuando el acompañamiento sigue siendo necesario.

Cuándo sugerir ayuda profesional

El duelo es un proceso natural, pero a veces el dolor se vuelve muy intenso o prolongado, aparece aislamiento, culpa intensa o pensamientos de hacerse daño. En esos casos, acompañar también es ayudar a la persona a buscar apoyo profesional.

Y recuerda: acompañar desgasta. Cuidar de ti también te permite cuidar mejor de quien quieres.

En Activa ofrecemos terapia de duelo, presencial y online, para transitar la pérdida con menos sufrimiento y a tu propio ritmo. Si tú o alguien cercano lo necesita, escríbenos.

En caso de crisis o riesgo, comunícate con la Línea 113, opción 5 del MINSA o acude a emergencias.